Índice de Cambio Climático: Calor Húmedo
El Índice de Cambio Climático: Calor Húmedo cuantifica la influencia del cambio climático en el calor húmedo diario y en los riesgos para la salud asociados en todo el mundo. Se basa en la ciencia de la atribución revisada por pares y fue lanzada por Climate Central en 2026.
Es importante comprender cómo el cambio climático está impulsando el calor húmedo, ya que el calor extremo se encuentra entre los peligros meteorológicos más letales, y la humedad excesiva lo hace más peligroso, al impedir que el cuerpo pueda regular su propia temperatura y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades graves o mortales relacionadas con el calor.
Ir a:
Cómo funciona el CSI de Calor Húmedo #
El Índice de Cambio Climático: Calor Húmedo (CSI de Calor Húmedo, por las siglas en inglés) se basa en la temperatura de bulbo húmedo, una medida que combina la temperatura y la humedad y que representa la eficiencia con la que nuestro cuerpo puede enfriarse a través de la sudoración.
Puede explorar los datos del sistema del CSI de Calor Húmedo en dos mapas.
Estos dos mapas nos ofrecen diferentes piezas del rompecabezas: cómo el cambio climático está influyendo en el calor húmedo en general y dónde, como resultado, son más elevados los riesgos para la salud asociados. Vaya a las preguntas frecuentes para más detalles.
![ATT: CSI: Humid Heat and health graphics [Updated: May 2026]](https://images.ctfassets.net/cxgxgstp8r5d/2xEZmAwY07KE4gFJqVp7VD/f47e4e0c3bdb086da0f8c40511f4145d/dhh.png?w=1080&q=85&fm=webp)
El mapa de Calor húmedo y salud muestra las ubicaciones donde existe un calor húmedo peligroso—un nivel de calor húmedo con riesgos potenciales para la salud—y donde el cambio climático ha elevado el calor húmedo por encima de ese umbral peligroso.
![ATT: CSI: Humid Heat Climate Signals graphics [Updated: May 2026]](https://images.ctfassets.net/cxgxgstp8r5d/7r9k1CYD5KQ6NnADaD9Z87/6251da2c1c2655d50342339a442ceb8d/hhcs.png?w=1080&q=85&fm=webp)
El mapa de Señales climáticas de calor húmedo muestra en qué medida el cambio climático aumentó o disminuyó la probabilidad de alcanzar una temperatura de bulbo húmedo determinada.
Cómo funciona la ciencia #
Aquí se describen brevemente los métodos y conceptos meteorológicos en los que se basa el sistema del CSI de Calor Húmedo. Puede consultar nuestra metodología más detallada y revisada por pares en Multi-method rapid attribution shows climate change is worsening humid heat (Trudeau et al., 2026).
Para calcular el CSI de Calor Húmedo, combinamos dos métodos complementarios para estimar cómo el cambio climático ha alterado la probabilidad de que se produzca una determinada temperatura de bulbo húmedo en una ubicación y un día específicos.
El primer método utiliza nueve modelos climáticos de la Fase 6 del Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados (CMIP6), ejecutados tanto con como sin las emisiones históricas de los gases que atrapan el calor, responsables en gran medida del cambio climático causado por la mano del hombre. A continuación, calculamos y comparamos las frecuencias con las que se producen las temperaturas diarias de bulbo húmedo en esos dos climas modelados. Esto nos proporciona una estimación de cuánto más o menos probables resultan dichas temperaturas de bulbo húmedo a consecuencia del cambio climático causado por la mano del hombre.
El segundo método se basa en las temperaturas diarias de bulbo húmedo, calculadas a partir del conjunto de datos ERA5 del ECMWF, basado en observaciones. En este método, calculamos en primer lugar cuánto ha variado la temperatura de bulbo húmedo en cada punto del planeta como respuesta al aumento a largo plazo de la temperatura promedio global. A continuación, utilizamos esta relación conocida para “eliminar” la contribución del cambio climático causado por la mano del hombre de la tendencia observada en las temperaturas de bulbo húmedo. Al igual que en el método basado en modelos descrito anteriormente, comparamos entonces la frecuencia de una determinada temperatura de bulbo húmedo en el clima observado con la del clima que habríamos experimentado de no ser por el cambio climático causado por la mano del hombre. Cabe señalar que las simulaciones de pronóstico de las temperaturas de bulbo húmedo del Sistema de Pronóstico Global (GFS, por las siglas en inglés) también se incorporan a nuestro sistema de atribución en tiempo real hasta que los datos de ERA5 estén disponibles.
El valor final se calcula promediando los métodos basados en modelos y los basados en observaciones.
La temperatura de bulbo húmedo es una medida que combina la temperatura y la humedad, y que representa la temperatura más baja que una superficie puede alcanzar mediante el enfriamiento por evaporación. Para los seres humanos, nos indica con qué eficiencia nuestro cuerpo puede enfriarse a sí mismo a través de la sudoración.
El proceso de enfriamiento funciona únicamente mientras el aire circundante sea capaz de absorber más humedad. Cuando el aire está seco, puede absorber fácilmente más humedad y nuestro sudor se evapora con rapidez. Es esa evaporación —y no el sudor en sí mismo— lo que nos hace sentir más frescos. A medida que aumenta la humedad, el aire no puede absorber tanta humedad adicional, lo cual limita la evaporación del sudor de nuestra piel y la capacidad de nuestro cuerpo para enfriarse a sí mismo.
En condiciones normales, la temperatura de bulbo húmedo es siempre inferior a la temperatura real del aire (denominada temperatura de bulbo seco); cuanto mayor sea la diferencia entre ambas, más seco estará el aire. Cuando el aire se satura completamente de humedad, la evaporación cesa por completo y ambas temperaturas se igualan, lo que significa que no puede producirse ningún enfriamiento adicional, dejando atrapados en el interior del cuerpo niveles peligrosos de calor.
Preguntas frecuentes #
La temperatura de bulbo húmedo se basa exclusivamente en la temperatura y la humedad: variables que los modelos climáticos simulan con precisión y cuyos cambios son más directamente atribuibles al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por el contrario, la temperatura de globo de bulbo húmedo incorpora el ángulo solar y el viento, lo que la hace útil para monitorear los riesgos diarios de calor para atletas o trabajadores al aire libre. Sin embargo, resulta más difícil vincular directamente estas variables con el cambio climático, lo que complica el aislamiento de la señal climática.
La temperatura de bulbo húmedo también guarda una conexión más clara con la supervivencia humana—existe un umbral por encima del cual el cuerpo ya no puede enfriarse mediante la sudoración—que otras métricas que combinan temperatura y humedad. Existe mucha más investigación fisiológica sobre los límites de supervivencia basada en la temperatura de bulbo húmedo que en la temperatura de globo de bulbo húmedo.
Por último, los datos de observación de la temperatura de globo de bulbo húmedo son limitados, y su cálculo resulta significativamente más costoso desde el punto de vista computacional que el de la temperatura de bulbo húmedo.
A diferencia de la temperatura de bulbo húmedo utilizada por nuestra herramienta, el índice de calor describe cuán caluroso perciben las personas el ambiente; por eso, a menudo se le denomina métrica de "sensación térmica". El índice de calor también se basa en la temperatura y la humedad relativa. Se basa en un modelo, no en mediciones, y parte de algunas suposiciones, entre ellas que la persona en riesgo está a la sombra, lleva cierta ropa y tiene un tamaño corporal determinado.
El calor húmedo “peligroso” corresponde a una temperatura de bulbo húmedo de 25°C (77°F) o superior. En estas condiciones, muchas personas corren el riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el calor, particularmente los adultos mayores y aquellos que no tienen acceso a sistemas de enfriamiento. Los riesgos continúan aumentando a medida que se eleva la temperatura de bulbo húmedo.
Si bien 25°C (77°F) pueden parecer una temperatura baja, es importante recordar que la temperatura de bulbo húmedo mide algo distinto a la temperatura del aire seco. Refleja lo opresiva que resulta para el cuerpo la combinación de calor y humedad, y lo mucho que tendrá que esforzarse para refrescarse mediante la sudoración. Investigaciones sugieren que nuestro organismo puede comenzar a sufrir dificultades ante temperaturas de bulbo húmedo más bajas, dependiendo de la edad, el estado de salud y el grado de aclimatación de la persona al calor húmedo.
Elegimos este umbral tras una revisión de la literatura científica. Estudios previos han evaluado una variedad de umbrales críticos de temperatura de bulbo húmedo, por encima de los cuales la temperatura corporal central humana aumenta de manera incontrolable. Sherwood y Huber (2010) propusieron originalmente un “límite de supervivencia” de 35°C (95°F); sin embargo, desde entonces hemos aprendido que las condiciones en las que el cuerpo deja de ser capaz de autoenfriarse pueden darse, de hecho, a temperaturas de bulbo húmedo significativamente inferiores. Por ejemplo, Vecellio et al. (2022) estudiaron a adultos jóvenes sanos en condiciones de laboratorio y hallaron que las temperaturas críticas de bulbo húmedo podían ser tan bajas como 24°C (75,2°F). Asimismo, una evaluación reciente realizada por Matthews et al. (2025) analizó aproximadamente 260.000 muertes relacionadas con el calor ocurridas en todo el mundo y determinó que los umbrales críticos de temperatura de bulbo húmedo oscilaban entre los 19 y los 32°C (66,2-89,6°F), variación atribuible en gran medida a la edad.
Es importante señalar que el límite real de supervivencia al calor húmedo variará en función de la edad de la persona, su estado de salud, la exposición al sol y otras condiciones ambientales, así como de su aclimatación al calor húmedo local.
Una temperatura de bulbo húmedo de 25°C (77°F)—el umbral de calor húmedo peligroso en el Índice de Calor Húmedo—puede corresponder a un rango de valores del índice de calor, dependiendo de la combinación específica de temperatura y humedad. No se trata tanto de convertir grados Celsius a Fahrenheit, sino más bien de preguntar qué dos números multiplicados dan como resultado 12: existen varias respuestas válidas. No obstante, por lo general, una temperatura de bulbo húmedo de 25°C (77°F) probablemente se correspondería con un índice de calor situado en el rango de “precaución extrema” a “peligro”, tal como lo define el Servicio Nacional de Meteorología de los EE. UU.
En el sistema del CSI de Calor Húmedo, a menudo se presentan niveles de señales de cambio climático que superan con creces lo que el CSI mide habitualmente. Las temperaturas de bulbo húmedo están experimentando cambios de una magnitud más drástica; como resultado, nuestros científicos ampliaron el rango del CSI de Calor Húmedo para abarcar desde -100 hasta +100.
Las temperaturas de bulbo húmedo extremadamente elevadas son, por naturaleza, difíciles de alcanzar. Esto se debe a que existe un límite en cuanto a cuán cálida y húmeda puede volverse la atmósfera; a medida que las condiciones se aproximan a dicho límite, el aire asciende y llueve, lo cual reduce y limita la temperatura de bulbo húmedo.
Sin embargo, un mundo en calentamiento debido al cambio climático causado por la mano del hombre eleva ese límite máximo de temperatura de bulbo húmedo. Una atmósfera más cálida puede retener más humedad y, en muchas regiones, este calentamiento de origen humano está permitiendo que las temperaturas de bulbo húmedo alcancen niveles que habrían sido raros. si no imposibles, en un clima preindustrial.
Dicho esto, el aumento de la humedad es solo una parte de la historia. Incluso en las regiones húmedas donde la humedad está aumentando, el incremento de la temperatura del aire sigue impulsando la mayor parte de la tendencia de la temperatura de bulbo húmedo, representando típicamente entre el 70% y el 80% del aumento total. En las regiones continentales más secas, donde la humedad está disminuyendo debido al cambio climático, el aumento de las temperaturas del aire seco es el único responsable del incremento de las temperaturas de bulbo húmedo.
Por lo tanto, estamos observando señales climáticas mucho más fuertes respecto al calor húmedo, y necesitábamos una escala para representarlo de manera efectiva.
Si observa en el mapa de “Señales climáticas de calor húmedo” lugares donde la probabilidad de alcanzar una determinada temperatura de bulbo húmedo ha aumentado significativamente debido al cambio climático, pero estos no aparecen en nuestro mapa de “Calor húmedo y salud,” esto simplemente significa que dicha temperatura de bulbo húmedo se sitúa por debajo de los 25°C (77°F). No obstante, estas ubicaciones podrían estar experimentando igualmente un calor húmedo que supone un riesgo para la salud, ya que los riesgos para la salud no comienzan simplemente en el umbral de "peligro".
Se trata de un fenómeno que ocurre ocasionalmente en nuestros datos y que tiene una explicación lógica. El calentamiento asociado al cambio climático puede elevar la temperatura de bulbo húmedo en una ubicación determinada hasta la zona considerada “peligrosa". Sin embargo, al mismo tiempo, el cambio climático puede modificar la distribución de probabilidades de las temperaturas de bulbo húmedo de tal modo que la temperatura observada se sitúe ahora en el extremo inferior del rango de temperaturas que experimenta dicha ubicación. En estos casos, las temperaturas de bulbo húmedo que solían ser habituales en un lugar determinado ahora son relativamente frescas y se presentan con menor frecuencia que en el pasado, aun cuando el cambio climático haya empujado las temperaturas de bulbo húmedo por encima del umbral de “peligro”.
Cuando vea áreas sombreadas en gris en el mapa de la “Señal climática de calor húmedo,” que representa un valor negativo, significa que esos lugares están experimentando una combinación de calor y humedad que se ha vuelto menos probable debido al cambio climático causado por la mano del hombre.
El sombreado en el mapa representa áreas donde, históricamente, las diferencias entre las condiciones meteorológicas diarias pronosticadas y las condiciones realmente observadas son demasiado grandes como para cuantificar y reportar con fiabilidad la huella del cambio climático. Etiquetamos estas regiones como “incertidumbres estadísticas.” Recomendamos actuar con cautela al extraer conclusiones de estos resultados y sugerimos emplear una redacción del siguiente tenor: “Los datos preliminares sugieren que el cambio climático está desempeñando un papel en la generación de estas condiciones de calor húmedo; no obstante, se requieren datos observacionales más definitivos para extraer conclusiones con un alto grado de certeza.” El sombreado se retira una vez que se dispone de datos observacionales, lo cual suele ocurrir con un desfase de unos cinco días.
¡Excelente pregunta! Tenemos varios recursos que pueden ayudar:
Calor Húmedo: Un riesgo creciente para la salud en un clima en calentamiento — Recursos informativos sobre por qué la combinación de calor extremo y humedad es peligrosa, y cómo se está volviendo más común en nuestro clima en calentamiento. Tema: Salud y Cambio Climático (página de acceso en inglés, pero los recursos están generalmente disponibles también en español)— Información adicional, recursos y gráficos sobre los impactos del cambio climático en la salud.

