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A medida que los veranos se hacen más calientes debido al aumento de gases de efecto invernadero, también se tornan más húmedos. Más evaporación ocurre en una atmosfera en calentamiento, y en un planeta donde agua cubre casi tres cuartes del superficie, esto significa un aumento en vapor de agua en el aire.
Durante los días calurosos de verano, la humedad adicional en el aire estresa el cuerpo al hacer más difícil que se enfríe a sí mismo a través de la transpiración. Este efecto no es sólo irritante e incómodo, sino que también puede aumentar el riesgo de un golpe de calor y agotamiento por calor, y en algunos casos la muerte. De acuerdo con los Centros para el Control de Enfermedades, más de 7.800 personas murieron a causa de complicaciones médicas relacionadas con el calor durante 1999-2009.
Más humedad en el aire también mantiene las noches más calientes, ya que aire húmedo no se enfría tan fácilmente como aire seco. Noches sofocantes y más calientes significan que el cuerpo tiene menos tiempo para recuperarse después de un día caluroso y húmedo en el sol, lo que aumenta aún más el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
Mientras la temperatura y el punto de rocío aumentan con el cambio climático, el número de días en que se combinan para aumentar el riesgo de complicaciones médicas relacionadas con el calor se espera que incremente. La cantidad de días de peligro, días cuando la índice de calor — la combinación de calor y humedad) es por lo menos 105°F — probablemente aumentará substancialmente en gran parte del país. Haremos una actualización especial sobre días de peligro pronto así que permanezcan atentos.
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